La oración puede reunir fuerzas para actuar, no sustituir lo que debes hacer.
Ante maremotos, volcanes e inundaciones, varias comunidades de estos relatos rezaron juntas y tomaron decisiones concretas.
La oración no borró el peligro ni convirtió en innecesarias las medidas humanas. Les dio unidad y esperanza.
Existe una forma pasiva de decir «Dios proveerá» que abandona responsabilidades. Y existe una oración que te vuelve más atento: escucha, ordena el miedo, reúne a otros y pregunta qué servicio toca ahora. Pedir ayuda a Dios y usar los medios disponibles pertenecen al mismo acto de confianza. Si puedes avisar, evacuar, cuidar o seguir indicaciones, hacerlo también forma parte de tu oración.
Idea clave
En una crisis, confiar en Dios incluye actuar con los medios y responsabilidades que tienes.
Tu reto para esta idea
Revisa hoy el plan básico de emergencia de tu casa y corrige una carencia concreta.