Tratar bien no significa tratar lejos.
Hay familias donde todo es muy correcto y nadie se conoce de verdad, y grupos de amigos con tanta confianza que se permiten cualquier broma. El respeto no está en ninguno de los dos extremos.
El respeto reconoce que el otro tiene dignidad, intimidad, límites y libertad. No es frialdad ni protocolo vacío; es amor con cuidado. Se nota en no invadir, no burlarse, no manipular y no convertir al otro en personaje de tus bromas o de tus necesidades.
Idea clave
El respeto permite una cercanía más limpia y humana.
Tu reto para esta idea
Pregunta antes de opinar sobre un asunto personal de alguien.