Dios no es injusto con quien busca la verdad de corazón.
La Iglesia afirma que Cristo es el Salvador de todos. Eso no significa que Dios ignore la historia real, la ignorancia no culpable o la búsqueda sincera de una persona.
No nos toca medir almas como si viéramos todo. Sí nos toca anunciar a Cristo, confiar en la misericordia de Dios y tomar en serio la propia respuesta a la luz que hemos recibido.
La clave es no usar la duda como excusa para quedarse quieto. Una pregunta bien vivida puede acercar a Dios si se hace con humildad, si busca la verdad y si está dispuesta a cambiar algo cuando encuentre luz.
Idea clave
Dios juzga con verdad y misericordia a cada persona real.
Tu reto para esta idea
Reza por quienes no conocen a Cristo y piensa cómo dar testimonio sin presión.