Puedes intentarlo, pero algo queda incompleto.
Es posible organizar la vida como si Dios no existiera: trabajar, disfrutar, decidir y hacer planes. Pero la pregunta de fondo vuelve tarde o temprano.
Sin Dios, muchas cosas buenas siguen existiendo, pero falta el centro último que da sentido, origen y destino a todo. El corazón queda buscando una plenitud que no puede fabricarse solo.
Idea clave
Sin Dios, falta algo esencial.
Tu reto para esta idea
Reflexiona hoy sobre lo que te falta. No lo tapes con distracciones.