Sí, pero probablemente con más angustia.
Cuando intentas sostenerlo todo tú solo, la vida se vuelve pesada. Cada imprevisto parece una amenaza y cada límite se vive como fracaso.
Confiar no elimina tus responsabilidades, pero cambia desde dónde las vives. La confianza en Dios da una paz que no nace de tenerlo todo controlado.
Idea clave
Confiar cambia cómo vives.
Tu reto para esta idea
Repite hoy con calma: “Jesús, confío en Ti”. Hazlo ante una preocupación concreta.