Sí: tus acciones cuentan.
Dios no te llama a mirar la vida desde fuera. Te invita a colaborar con Él en el bien: en tu trabajo, tu familia, tus amistades y tus decisiones.
Nada bueno hecho con amor es indiferente. Una acción pequeña puede formar parte de algo mucho más grande cuando se vive con sentido de Dios.
Colaborar con Dios no exige hacer cosas llamativas. También ocurre al trabajar bien, cuidar a una persona, reparar un daño o cumplir con amor un deber corriente.
Idea clave
Eres colaborador de Dios.
Tu reto para esta idea
Haz hoy el bien en algo concreto. Hazlo con intención y sin buscar aplauso.