El universo no se explica solo por estar ahí.
El comienzo del universo abre una pregunta enorme: ¿por qué existe algo en vez de nada? La física puede estudiar etapas, expansión y condiciones iniciales, pero la pregunta por el fundamento sigue en pie.
La fe mira la creación como don. No llena huecos de ignorancia; reconoce que el ser mismo de las cosas remite a un Creador.
No ayuda cerrar esta pregunta con una frase rápida. Si aparece, puede ser una buena ocasión para formar mejor la fe, pedir consejo y pensar con más calma. La Iglesia no teme las preguntas honestas; lo que empobrece es no querer buscar de verdad.
Idea clave
La existencia del universo apunta a una pregunta última por el Creador.
Tu reto para esta idea
Dedica un minuto a agradecer que existes, no solo a usar el día.