Creer no es cerrar los ojos: es abrirlos a lo esencial.
En un mundo lleno de información, creer puede parecer innecesario. Pero tener muchos datos no siempre significa saber para qué vivir.
La fe no anula la razón. La ilumina y la abre a preguntas más profundas: quién soy, de dónde vengo, para qué vivo y hacia dónde camino.
La pregunta por Dios sigue siendo actual porque toca el sentido de toda la vida. Tener más información no elimina la necesidad de saber quién eres, para qué vives y dónde apoyas tu esperanza.
Idea clave
La fe no sustituye la razón: la lleva más lejos.
Tu reto para esta idea
Hazte hoy una pregunta sincera sobre Dios. Busca una respuesta con seriedad.