No amas bien si solo amas la idea que tienes de esa persona.
Al principio todo encaja: le perdonas cualquier retraso, sus celos te parecen interés y sus cambios de humor, sensibilidad. Tus amigos te avisan de algo y piensas que no le conocen.
Idealizar puede hacer que ignores defectos importantes, señales de alarma o incoherencias reales. Al principio parece bonito, pero después suele traer sufrimiento. Amar bien pide realismo: no buscar la perfección, sino ver a la persona como es y discernir si esa relación puede construirse con verdad.
Idea clave
Amar bien es mirar con realismo.
Tu reto para esta idea
Reconoce hoy un defecto real sin justificarlo ni exagerarlo.