No tienes que decidir solo.
En una relación hay emociones, deseos, miedos y planes. Por eso hace falta más que impulso para discernir bien.
Buscar a Dios no elimina la responsabilidad personal. La ilumina. Pedir luz ayuda a mirar la relación con más verdad, libertad y paz.
Rezar por la relación ayuda a mirarla con menos autoengaño. Ponerla delante de Dios permite preguntar si os está ayudando a querer mejor, crecer en libertad y caminar hacia un bien verdadero.
Idea clave
Dios guía mejor que tus impulsos.
Tu reto para esta idea
Pide hoy luz a Dios sobre tu relación. Hazlo con sinceridad y disposición a escuchar.