No tienes que decidir solo.
Llevas un tiempo con alguien y toca decidir: dar un paso más, cambiar algo o parar. Tus amigos opinan, tu familia opina, tus ganas tiran en una dirección y tus miedos en otra.
En una relación hay emociones, deseos, miedos y planes. Por eso hace falta más que impulso para discernir bien. Buscar a Dios no elimina tu responsabilidad: la ilumina. Pedir luz ayuda a mirar la relación con más verdad, libertad y paz.
Idea clave
Dios guía mejor que tus impulsos.
Tu reto para esta idea
Pide hoy luz a Dios sobre tu relación. Hazlo con sinceridad y disposición a escuchar.