Disciplina
No vivas anestesiado
La imagen y el beneficio pueden dormir la conciencia.
La vida se puede llenar de estímulos que adormecen: aparentar, comprar, rendir, gustar, subir, ganar. Nada de eso es malo siempre, pero puede ocuparlo todo.
Cuando la conciencia se duerme, dejas de preguntarte si algo es justo, si una persona está sufriendo o si tu modo de vivir está dejando fuera a Dios. Despertar cuesta porque obliga a mirar. Pero una vida despierta, aunque más incómoda, es mucho más humana.
Idea clave
La conciencia necesita despertarse para no vivir solo de imagen y beneficio.
Tu reto para esta idea
Hoy pregúntate qué hábito te está durmiendo por dentro y ponle un límite concreto.
BASADO EN
Conciencia →