Tu error dice algo, pero no lo dice todo.
La responsabilidad pide reconocer lo que has hecho, no esconderlo ni echarlo sobre otros. Pero reconocer una culpa no significa quedar encerrado para siempre en ella.
Dios mira la verdad completa: el daño, la libertad, el arrepentimiento y el camino de vuelta. La madurez empieza cuando dejas de justificarte y también cuando dejas de aplastarte.
Idea clave
Ser responsable es responder de los actos sin perder la esperanza.
Tu reto para esta idea
Pide perdón por algo concreto sin añadir una excusa al final.