Fe
No seas cristiano de sofá
La fe que nunca se mueve termina apagándose.
Una fe cómoda puede parecer tranquila, pero se va quedando sin fuerza. Si solo se queda en ideas, gustos o momentos privados, acaba separada de las personas que necesitan algo de ti.
Jesús no llamó a sus discípulos para que miraran la vida desde lejos. Los puso en camino, cerca de enfermos, pobres, pecadores, amigos difíciles y multitudes cansadas.
También hoy la fe pide moverse. A veces será servir en casa, acompañar a alguien, defender a quien no tiene voz o cumplir mejor una responsabilidad.
Idea clave
La fe madura cuando pasa del sentimiento a la entrega.
Tu reto para esta idea
Haz hoy un servicio concreto que te saque un poco de tu comodidad.
BASADO EN
Caridad →