Opinar de todo sin bajar nunca a la calle es cómodo, pero triste.
Se puede vivir mirando desde arriba lo que pasa: opinar, criticar, comentar… sin bajar nunca. Ver pasar oportunidades, esperar a que otros cambien las cosas, quejarse de cómo está todo sin mover un dedo.
Es cómodo, pero es triste. El papa Francisco lo llamó «balconear» la vida, y pidió a los jóvenes justo lo contrario: que se metieran en ella.
Meterse en la vida es asumir que eres protagonista de tu historia: tomar decisiones, comprometerte, echar una mano, arriesgarte a equivocarte. Las circunstancias influyen, pero no deciden por ti. Y no lo haces solo: Dios y los demás van contigo.
Idea clave
La vida se vive metiéndose en ella, no mirándola pasar.
Tu reto para esta idea
Deja hoy de comentar algo que te parece mal y haz una cosa concreta para mejorarlo.