En ambientes muy competitivos parece que o te aprovechas o se aprovechan de ti. Hay otra manera.
En algunas empresas, carreras o equipos se respira competición: cada uno a lo suyo, desconfianza, información que no se comparte, méritos que se apunta otro. Parece que si no pisas, te pisan.
No hace falta ser ingenuo. Pero tampoco hace falta presionar, gritar, engañar ni aprovecharse de nadie para conseguir buenas metas. Se puede trabajar con ambición y, a la vez, ayudar, reconocer el mérito ajeno y ser leal.
Un ambiente así cambia desde dentro, gracias a personas que viven de otra manera. Aspira a ser el jefe, el compañero o el profesor del que otros podrían llegar a ser amigos. Eso también es hacer bien tu trabajo.
Idea clave
Se puede tener ambición profesional sin dejar de ser leal y buen compañero.
Tu reto para esta idea
Reconoce hoy delante de otros el mérito de un compañero en algo que ha hecho bien.