Disciplina
No devuelvas mal por mal
Romper una cadena de odio empieza por no añadir otro eslabón.
Cuando alguien te hiere, sale casi solo responder con la misma moneda. Una frase más dura, una burla, un silencio castigador o una venganza pequeña parecen devolver equilibrio.
Pero el mal no se cura duplicándolo. A veces lo valiente es frenar, respirar, poner un límite justo y no dejar que el otro decida en qué persona te conviertes.
Jesús no llama a ser ingenuo. Llama a vencer el mal con un bien que no se rinde al odio.
Idea clave
No responder con odio es una forma fuerte de libertad interior.
Tu reto para esta idea
Si alguien te molesta hoy, responde sin venganza y pon el límite que haga falta con calma.
BASADO EN
Caridad →