Fe
Mirar a Cristo cambia la mirada
No ves igual la vida cuando empiezas a mirar con Jesús.
El ciego del Evangelio no solo recupera la vista. Acaba encontrándose con Cristo. Pasa de ver cosas a reconocer a Alguien que le habla y le busca.
La fe también cambia la manera de mirar lo diario. Una persona deja de ser un estorbo, el trabajo puede hacerse servicio, una herida puede abrir una conversación sincera con Dios.
Mirar a Cristo no te saca de la realidad. Te devuelve a ella con más verdad. Donde antes solo veías prisa, juicio o rutina, puede aparecer una llamada concreta a amar mejor.
Idea clave
Cristo no solo te enseña qué mirar, sino cómo mirar.
Tu reto para esta idea
Antes de una tarea o conversación, pide a Jesús mirar eso con sus ojos.
BASADO EN
Jesucristo →