La fe también se aprende mirando a quien dijo sí.
María no ocupa el centro para quitar sitio a Cristo. Precisamente porque lo ama y lo sigue, ayuda a mirar mejor a su Hijo.
Su virginidad, su maternidad y su fidelidad hablan de una disponibilidad total a Dios. No es una devoción decorativa: es una escuela sencilla para aprender a confiar, obedecer y permanecer.
Idea clave
María acompaña al cristiano hacia una fe más disponible.
Tu reto para esta idea
Reza hoy un Avemaría pidiendo aprender a decir sí en algo concreto.