La fe cristiana se apoya en hechos, no en fantasía útil.
Los Evangelios narran hechos reales con una sobriedad llamativa: incluso cuentan debilidades de los apóstoles que nadie habría inventado para quedar bien.
Creer no significa apagar la razón. Significa fiarse de testimonios serios, conservados y vividos hasta el martirio. La fe cristiana no nace de una idea bonita, sino del encuentro histórico con Cristo.
Idea clave
Los Evangelios ofrecen un testimonio serio sobre hechos de Cristo.
Tu reto para esta idea
Lee un pasaje evangélico fijándote en un detalle humano y realista.