Hay quien entiende antes, se organiza mejor o llega primero. Y luego espera.
En un grupo de amigos, en casa o en el trabajo, a veces vamos más rápido que otros: entendemos antes, nos organizamos mejor, llegamos primero. Y es tentador seguir sin mirar atrás.
Pero no todo es una carrera. Esperar al que viene detrás, sin hacerle sentir torpe, también es una forma de querer. A veces es explicar otra vez algo que tú ya sabes; otras, ir más despacio para que el otro no se quede solo.
Quien llega primero y espera no pierde nada. Al contrario: llega acompañado.
Idea clave
Ir más rápido no te autoriza a dejar atrás a los demás.
Tu reto para esta idea
Hoy, en algo que se te da mejor, espera a alguien que va más despacio y avanzad juntos.