Creer no exige dejar de pensar.
La fe no es apagar la inteligencia. Las grandes preguntas sobre el origen, el sentido, el bien, la verdad y el destino merecen ser pensadas con seriedad.
Pensar bien puede acercarte a Dios. La razón no sustituye a la fe, pero puede abrir camino hacia ella y mostrar que creer no es irracional.
La razón y la fe no tienen por qué competir. Si ambas buscan la verdad, pueden ayudarse a mirar preguntas distintas sin caer en caricaturas fáciles.
Idea clave
Creer no es irracional.
Tu reto para esta idea
Hazte hoy una pregunta profunda sin esquivarla. Busca una respuesta seria.