A veces pedir perdón cuesta más que ganar una discusión.
La paz no es cobardía ni ganas de evitar cualquier conflicto. Hay una paz falsa que calla por miedo, y otra verdadera que se atreve a dialogar cuando sería más fácil atacar.
Ser pacífico pide dominio propio, humildad y bastante coraje. Hay que reconocer errores, bajar el tono y buscar una salida sin necesitar humillar.
Cristo llama bienaventurados a los que trabajan por la paz. No a los que nunca tienen problemas, sino a los que los atraviesan con amor.
Idea clave
Construir paz requiere valor, humildad y dominio de uno mismo.
Tu reto para esta idea
Pide perdón hoy por algo concreto si sabes que has herido a alguien.