La ouija no es un juego
Con lo invisible no se juega, entre otras cosas porque no es un juego.
Ouijas, médiums, "contactar con el más allá": vuelve cada pocos años como entretenimiento, serie o reto viral. Para la fe no es un pasatiempo neutro, y la Iglesia lo dice claro: buscar mensajes o poderes por esas vías es abrir puertas que no controlas y torcer algo sagrado, la relación con el más allá, hacia el terreno del manejo y la curiosidad.
Debajo suele haber cosas muy humanas y muy respetables: el dolor por alguien que murió, la necesidad de respuestas, el miedo al futuro. Pero la respuesta cristiana a esa herida no es una sesión: es la comunión de los santos. Con tus difuntos ya existe un canal, y es mejor: rezar por ellos, encomendarte a Dios, esperar el reencuentro.
El cristiano no vive rodeado de espíritus a los que sonsacar o aplacar: vive en manos de un Padre. Esa es la diferencia entre el miedo y la paz.
Idea clave
Con tus muertos ya tienes trato posible: se llama oración, no sesión.
Tu reto para esta idea
Si la muerte de alguien te dejó preguntas abiertas, llévalas hoy a la oración y reza por esa persona.
BASADO EN
Espiritismo →