Dios no solo perdona: también transforma.
La gracia no es una palabra religiosa para sonar bien. Es ayuda gratuita de Dios, vida nueva, amistad con Él y fuerza para caminar de otro modo.
Por eso la vida cristiana no se reduce a portarse mejor por voluntad propia. Cuenta con auxilios reales: oración, sacramentos y una presencia de Dios que levanta desde dentro.
Idea clave
La gracia es ayuda viva de Dios para cambiar y permanecer.
Tu reto para esta idea
Pide hoy a Dios una gracia concreta para una lucha concreta.