Fe
La fe se nota a pie de calle
No puedes rezar a Jesús y pasar de largo ante quien sufre.
La fe no está hecha para quedarse encerrada en momentos bonitos de oración. Si es verdadera, baja a la calle, toca horarios, trato, dinero, tiempo y forma de mirar a los demás.
Puedes decir muchas cosas buenas sobre Dios, pero si ignoras al que necesita ayuda al lado, algo se queda partido por dentro. El altar y la vida diaria no son dos mundos separados.
Rezar no te aleja del dolor del mundo; te da ojos para verlo sin huir y manos para responder.
Idea clave
La oración cristiana se vuelve más verdadera cuando empuja a amar mejor.
Tu reto para esta idea
Después de rezar, elige una acción concreta de servicio y hazla hoy sin anunciarla.
BASADO EN
Caridad →