Las normas buenas existen porque las personas pueden ser heridas.
La ética no es un conjunto de gustos finos para convivir sin roces. Nace de una realidad: hay actos que construyen al hombre y actos que lo dañan.
Por eso el primer principio sigue siendo sencillo y exigente: hacer el bien y evitar el mal. Una sociedad que olvida esto puede volverse eficaz, pero no necesariamente humana.
Idea clave
La ética protege el bien real de las personas.
Tu reto para esta idea
Antes de justificar una acción, pregúntate si hace bien o solo conviene.