No es solo historia: es Palabra viva.
La Biblia contiene historia, poesía, enseñanza y oración. Pero para un cristiano no es simplemente un texto antiguo: es un lugar donde Dios sigue hablando.
Leerla bien exige fe, atención y humildad. No se trata solo de entender una frase, sino de dejar que ilumine la vida concreta.
Idea clave
Dios sigue hablando a través de su Palabra.
Tu reto para esta idea
Lee hoy un pasaje breve del Evangelio y pregúntate cómo se aplica a tu vida.