Con Cristo, la vida encuentra dirección.
La amistad con Cristo no elimina tus tareas, problemas o responsabilidades. Pero les da una luz distinta.
Trabajo, descanso, relaciones, decisiones y dificultades pueden vivirse con más profundidad cuando tienen sentido de Dios. Cristo no saca de la vida: la ordena desde dentro.
Cristo conoce la fragilidad humana desde dentro: trabajó, rezó, sufrió y tuvo amigos. Por eso puedes acercarte sin esconder lo que te cuesta.
Idea clave
Con Cristo, todo puede vivirse con más sentido.
Tu reto para esta idea
Vive hoy con sentido de Dios: ofrece una tarea concreta y hazla bien.