Con Cristo, la vida encuentra dirección.
Un examen, una reunión difícil, cambiar pañales a las tres de la mañana, una tarde en el hospital con tu padre. Nada de eso deja de ser lo que es por ser cristiano. Pero se puede vivir de otra manera.
La amistad con Cristo no elimina tus tareas, problemas o responsabilidades. Les da una luz distinta. Trabajo, descanso, relaciones, decisiones y dificultades pueden vivirse con más profundidad cuando se viven con Él. Cristo no saca de la vida: la ordena desde dentro.
Idea clave
Con Cristo, todo puede vivirse con más sentido.
Tu reto para esta idea
Vive hoy con sentido de Dios: ofrece una tarea concreta y hazla bien.