No es instantánea: se construye con constancia.
No esperes que la vida interior cambie de golpe. Como toda relación profunda, la amistad con Cristo necesita tiempo, paciencia y fidelidad en detalles pequeños.
Lo importante no es hacerlo perfecto desde el primer día. Lo importante es volver, cuidar el trato y no abandonar por una caída o una distracción.
Seguir a Cristo no significa esperar una perfección inmediata. Significa volver a Él, escuchar su palabra y responder con fidelidad en el siguiente paso posible.
Idea clave
La relación con Dios es un camino.
Tu reto para esta idea
Sé constante hoy en algo pequeño: una oración, una visita, un ofrecimiento o un gesto de caridad.