No: tienes una dimensión espiritual.
Tu cuerpo importa mucho, pero no agota lo que eres. Puedes amar, conocer la verdad, elegir el bien, rezar, perdonar y buscar sentido.
Esa dimensión espiritual pide cuidado. Si solo atiendes lo exterior, algo esencial de tu vida queda sin alimento.
Tu dignidad no depende de producir, gustar o acertar siempre. Tiene una raíz más honda: eres persona, creado por Dios y llamado a una relación real con Él.
Idea clave
Eres más que cuerpo.
Tu reto para esta idea
Cuida hoy tu interior: silencio, oración, lectura o examen de conciencia.