No del todo: la vida se recibe antes de decidirla.
Tu vida es tuya en un sentido real: debes cuidarla, decidir y responder. Pero no eres su dueño absoluto, como si te hubieras dado la existencia a ti mismo.
Reconocer la vida como don no quita libertad. Le da responsabilidad. Lo recibido se cuida, se agradece y se orienta al bien.
Vivir como criatura no te hace menos libre. Te recuerda que la vida merece cuidado, gratitud y una dirección que vaya más allá del impulso del momento.
Idea clave
Tu vida es un regalo.
Tu reto para esta idea
Cuida hoy tu vida con responsabilidad: descanso, orden, oración o una decisión buena.