Aunque esté boca abajo, dice que algo podría interrumpir esta conversación.
Dejar el móvil encima de la mesa parece inofensivo. No lo estás usando, está en silencio. Pero está ahí, y los dos lo sabéis: en cualquier momento puede vibrar y llevarse la atención que ahora tiene la persona que tienes delante.
Además, la atención se reparte peor de lo que creemos. Aunque no lo mires, una parte de ti está esperando a que vibre, y el otro lo percibe en cómo le escuchas.
Guardarlo en el bolsillo o dejarlo en otra habitación es un gesto pequeño que dice algo grande: ahora mismo, tú vas primero. No hace falta anunciarlo. El otro lo nota.
Idea clave
Apartar el móvil es una forma sencilla de decirle a alguien que va primero.
Tu reto para esta idea
En tu próxima comida o conversación, deja el móvil fuera de la vista hasta que termine.