Dios no juega con tus decisiones.
Hablar del infierno incomoda, pero recuerda algo serio: la libertad humana puede cerrarse a Dios. El amor no se impone como una máquina; puede ser rechazado.
La Iglesia no habla de esto para desesperar, sino para despertar responsabilidad. Precisamente porque Dios quiere salvarnos, nos toma en serio y nos llama a volver mientras hay camino.
Idea clave
El infierno recuerda la seriedad de rechazar libremente a Dios.
Tu reto para esta idea
Haz hoy un acto concreto de vuelta a Dios: oración, confesión preparada o cortar un pecado.