Sí, en dignidad.
Las personas son distintas en capacidades, historia, carácter o circunstancias. Pero ninguna diferencia elimina la dignidad fundamental de cada ser humano.
Si todos vienen de Dios y son queridos por Él, nadie puede ser tratado como menos. La fe en la creación sostiene una mirada de respeto hacia todos.
Ser criatura no te empequeñece. Te recuerda que tu vida ha sido recibida y que posee un valor que ninguna comparación puede conceder ni retirar.
Idea clave
Todos tienen la misma dignidad.
Tu reto para esta idea
Respeta hoy a alguien que te cuesta. Hazlo en una palabra, gesto o silencio concreto.