Cristo entero en cada fragmento
Una Hostia partida no reparte a Cristo en pedazos.
Santa Catalina explicaba la Eucaristía con la imagen de un espejo: aunque se rompa, la imagen completa aparece en cada fragmento. Cristo está entero bajo cada parte de las especies consagradas, no dividido en porciones.
Esto aclara por qué la Iglesia cuida incluso los fragmentos pequeños.
No es escrúpulo ni obsesión por la materia. Nace de creer que el tamaño visible no mide la presencia de quien se entrega. También corrige nuestra imaginación. Al comulgar no recibes una parte pequeña de Dios porque la Hostia sea pequeña. Recibes a Cristo entero, con una cercanía que no depende de centímetros ni cantidades.
Idea clave
Cristo está plenamente presente en cada parte de la Hostia consagrada.
Tu reto para esta idea
En tu próxima Comunión, recuerda antes de recibirla: «Vienes entero a mi encuentro».
BASADO EN
Santa Catalina de Siena, 1347-1380 →