No todo lo que te atrae te ayuda a crecer.
La atracción puede ser intensa y aun así no ser suficiente. Conviene mirar qué produce esa relación en tu vida: si te ordena o te desordena, si te acerca a lo mejor de ti o te aleja.
La amistad y el amor sano no se miden solo por emociones fuertes. También se reconocen por sus frutos: paz, verdad, respeto y crecimiento.
Una relación sana no elimina el esfuerzo. Enseña a salir de uno mismo sin perder la dignidad, a acompañar sin controlar y a hablar sin humillar.
Idea clave
Alguien te conviene si te ayuda a ser mejor.
Tu reto para esta idea
Piensa en una relación cercana. Pregúntate si te acerca a la persona que quieres ser.