La originalidad de una vida está en responder personalmente, no en rechazar cualquier orientación.
Querer vivir tu propio camino es sano. El problema aparece cuando interpretas toda norma, tradición o consejo como una amenaza a la autenticidad. Entonces puedes terminar repitiendo al ambiente precisamente por miedo a parecerte a alguien.
Una vocación y unos principios comunes admiten formas personales de encarnarse. Puedes aprender de quienes caminaron antes, recibir un mapa y escuchar advertencias sin convertirte en copia. La decisión sigue siendo tuya.
La personalidad no se demuestra llevando siempre la contraria. Se nota en la capacidad de hacer propia una verdad, darle tus acentos y responder con responsabilidad. La libertad no necesita inventar el destino para recorrerlo de un modo irrepetible.
Idea clave
La autenticidad consiste en hacer propia una verdad y responder personalmente, no en rechazar toda guía recibida.
Tu reto para esta idea
Toma un consejo que sueles rechazar por principio y examina qué parte verdadera podrías vivir a tu manera.