Dios no vive solo en los momentos ideales.
A veces esperas tener calma, tiempo y ánimo para buscar a Dios. Pero la vida real trae prisas, cansancio, gente complicada y problemas que no se ordenan a la primera.
Dios también puede hacerse presente ahí: en una palabra recibida, un deber cumplido, un perdón pedido, una belleza inesperada o una ayuda que llega a tiempo.
No busques a Dios solo en un mundo perfecto. Aprende a reconocerlo en el día concreto que tienes delante.
Idea clave
Dios puede encontrarse en la realidad cotidiana, también cuando es difícil.
Tu reto para esta idea
Al final del día, escribe un lugar concreto donde hayas visto una señal de Dios o de bien.