No es solo llevarse bien.
Puedes pasarlo bien con alguien y no ser todavía un verdadero amigo. La amistad profunda aparece cuando quieres sinceramente el bien del otro.
Eso implica alegrarte por sus avances, corregir con respeto cuando haga falta y ayudarle a crecer, aunque no te beneficie directamente.
Querer el bien del otro incluye alegrarte por su crecimiento, decir una verdad con delicadeza y evitar que la amistad se reduzca a lo que tú recibes de ella.
Idea clave
Amar es querer el bien del otro.
Tu reto para esta idea
Haz hoy algo que ayude a un amigo a crecer. Algo concreto y bueno para él.