Fe
Alza la mirada a Jesús
No todo se arregla mirando más el suelo o más la pantalla.
Hay días en los que uno vive encogido: problemas, agobios, mensajes pendientes y una cabeza que no para. Sin darte cuenta, acabas mirando solo lo inmediato y pierdes horizonte.
Alzar la mirada no significa negar lo que pesa. Significa recordar que tu vida no termina en lo que hoy te preocupa. Hay un bien que puedes hacer, una persona a la que puedes amar y un Dios que no se ha ido.
Mirar a Jesús recoloca las cosas. No te quita de golpe los problemas, pero te ayuda a no vivir encerrado dentro de ellos.
Idea clave
La mirada se educa cuando vuelves a poner a Jesús en el centro.
Tu reto para esta idea
Para dos minutos hoy, deja el móvil y pregúntale a Jesús hacia dónde quiere que mires.
BASADO EN
Jesucristo →